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Días blandos
pendientes del verano,
árbol
maduro de días.

Días cálidos
para crear o recrear,
para conservar,
para confesar,
para correr
y refugiarse en los días.

Para usurpar pensamientos al azar
y amortajarlos
entre susurros sin sentido,
para girar.

Para vagar en círculos,
días blancos
de un blanco blando,
elíptico de tan blanco,
días vagando, girando días...

Días informes
hamacándose
barranca abajo del cielo,
días como riberas
al borde del atardecer.

Soles, soles, soles
y en medio de la siesta,
días dentro de días...

Días unimembres,
hipálages, hipérboles,
días semánticos
de sonidos, perfumes y relieves.

Días
redentores del tiempo,
inocentes, impersonales,
días sábanas con sabor a sol,
envolviendo,
alimentando,
salvando
sin fin

días, días, días...

Foto: Natalia Buch

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