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Estación


El hombre no tiene
marcas ni cicatrices:
es uno más
en el andén.

Lleva un bolso al hombro,
la espalda levemente inclinada
por el peso.

Uno más entre muchos
a mitad de camino de la vida,
viviendo a expensas del tiempo.

La verdad
va mintiéndose
de a ratos, deconstruyéndose
entre retratos y muebles,
entre retazos del antes
y restos del porvenir,
armando
desde la ficción o la esperanza
(los recuerdos
sobran o duelen)...

Uno más en la estación
viviendo a expensas de la vida,
pagando al vida con vida,
uno más
a mitad de camino del destino.

Uno sin marcas
ni cicatrices visibles,
la espalda doblada por el tiempo
(lo que más pesa

es lo ausente)...

Foto: Natalia Buch

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